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lunes, 30 de diciembre de 2013

LOS ERRORES DEL SISTEMA EDUCATIVO ACTUAL

LOS ERRORES DEL SISTEMA EDUCATIVO ACTUAL

No hay duda de que el sistema educativo actual hace agua por todas partes y no permite progresar hacia una mejora de la calidad educativa, como ponen en evidencia los pobres resultados obtenidos por los alumnos españoles año tras año en las pruebas de evaluación internacionales como PISA. Ante estos resultados, muchos buscan vías de escape para justificar los malos resultados achacando a la poca preparación del profesorado, a la baja formación de los padres o incluso al aumento de la inmigración. A pesar de que se intenten buscar excusas y se evite la autocrítica lo cierto es que los malos resultados son consecuencia directa del sistema educativo que diferentes gobiernos han ido amoldando a su gusto confundiendo la educación con un negocio político. Pero, ¿cuáles son los verdaderos motivos por los que nuestro sistema educativo no adquiere los mismos resultados que otros sistemas como el anglosajón o el finlandés?

A pesar de los esfuerzos realizados para mejorar la educación de los alumnos españoles, los diferentes gobiernos han caído y siguen cayendo en el mismo error: se han empeñado en transmitir conocimientos y han relegado a un segundo plano la transmisión de valores, el sentido crítico, el esfuerzo y la enseñanza participativa.

Nuestro sistema educativo hace tiempo que dejó de lado favorecer el esfuerzo. Los diferentes gobiernos trataron de afrontar el fracaso escolar de la peor manera posible: con la progresiva rebaja del nivel de exigencia al alumno, como si se tratara de adaptar la educación a las exigencias del alumno, cuando el sentido común indica que debería ser al revés. La falacia de la igualdad en la enseñanza nos ha llevado a disminuir el nivel educativo hasta el punto de que un alumno con tres asignaturas suspendidas tiene derecho a pasar de curso originando así alumnos en etapa universitaria incapaces de tener una conversación en inglés o con dificultades para determinar en qué siglo vivieron los reyes católicos. La culpa no es de ellos sino del poco esfuerzo que se les ha requerido en el transcurso de su formación.

Decir que todos los alumnos son iguales y que hay que disminuir el nivel para que los alumnos menos inteligentes o los que provienen de familias con poco ambiente intelectual puedan seguir el ritmo de los alumnos que provienen de familias con estudios universitarios es un error que nos ha traído, entre otras cosas, estos pésimos resultados educativos. Si para lograr la “igualdad” se baja el nivel, sólo conseguiremos perder el tiempo y formar ciudadanos poco preparados. Exigiendo poco para que no se note la diferencia hace parecer que, en vez de enseñar, el objetivo principal es que nadie se quede atrás. Tratar de igualar a todos los alumnos, haciendo que los más trabajadores e inteligentes no den de sí todo lo que pueden, es cometer con ellos una gran injusticia y no beneficia a nadie.

ESTRUCTURA SOCIAL Y EL SISTEMA EDUCATIVO

ESTRUCTURA SOCIAL Y EL SISTEMA EDUCATIVO


Antes de sintetizar en profundo el tema, es importante caracterizar los términos estructura y sistema y su repercusión dentro de la sociedad.
La  estructura nos permite organizar los cambios y, además, nos adelanta o nos hace pensar la posibilidad de existencia de otros elementos que deben estar en esa estructura determinada. Primero nos organiza la información y, por otro lado, nos anticipa datos no explícitos. Estas son las 2 características de la estructura. El sistema nos aporta el elemento estático.
El sistema se caracteriza principalmente porque cada miembro de la estructura determina el comportamiento del otro. Ejemplos de sistema puede ser el S. Democrático, el S. Educativo, el S. Circulatorio, el S. Capitalista… Todos estos ejemplos tienen en común determinadas características por las que se las puede llamar sistema. Un elemento principal es que “lo pequeño influye y condiciona”, que se relaciona directamente con el elemento dinámico, que es lo que aporta el sistema.
Cada sistema tiene una serie de elementos, que si se modificasen cambiaría todo el sistema, aunque también depende de que elemento se trate.
Vamos a introducir dos nuevos elementos imprescindibles, que son la infraestructura y la superestructura.
Infraestructura y superestructura
Los marxistas son los que se suelen diferenciar entre ambos conceptos. Althuser, filosofo francés, va a introducir el concepto de estructura, para entender la relación entre infraestructura y superestructura.
    - Infraestructura: se refiere a lo material
    - Superestructura: son las ideas en forma de valores, creencias, normas… Son intangibles, pero están.
Según el pensamiento marxista (materialismo estructural), la infraestructura determina la superestructura, es decir, todo lo material determina lo espiritual. Con eso, nos quiere decir que se puede pensar lo que quieres pero no tiene porque ser la realidad. Cuando las ideas coinciden con tu capacidad real, son ideas reales, pero en el caso contrario son solo imaginaciones.
Althuser entiende la relación entre infraestructura y superestructura como una relación estructural. Este introduce el término estructura para dar a entender que lo material, en realidad, es lo que determina las normas y reglas que se van formando en la sociedad, pero todo esto tiene lugar gracias a la acción de la política. La política es el escenario que permite relacionar las necesidades materiales con las normas y reglas, es decir, la única manera de hacer posible el cambio de la influencia de la economía sobre las ideas sería mediante la política, que es el mediador entre lo material y el mundo de las ideas, que es lo que se conoce como aparato ideológico. Aquí es donde Althuser introduce la relación entre la escuela y la teoría de la reproducción: la sociedad se reproduce ideológicamente a través de la escuela, ya que enseñamos a los niños para que se vayan introduciendo en el mundo social existente. Se centra en la relación entre la infraestructura y la superestructura que se puede mediar con la acción política.
AlthuserSaussure y Levi Strauss son estructuralistas que se centran en la estructura visible y oculta. Estos nos muestran lo que se ve y nos dan una idea de lo que no se puede ver. Así existen cosas tan importantes que son visibles como cosas igual de importantes que no son visibles.
Dentro de la acción política vamos a centrarnos en las Instituciones Políticas. Se describen como quienes regulan y vigilan normas de conducta y costumbres consideradas importantes por una sociedad. El término institución se aplica por lo general a las normas de conducta y costumbres consideradas importantes para una sociedad. Como estructuras y mecanismos de orden social en la especie humana, las instituciones son uno de los principales objetos de estudio en las ciencias sociales, como la sociología, las ciencias políticas y la economía.
Destaca en este ámbito Talcott Parsons (1996), con el establecimiento de unas estructuras que permitan una diferenciación social de carácter racional de orden tanto presente como para el futuro. Es el caso de las instituciones políticas como entes que permiten la evolución de las acciones en conjunto vinculándolas con el desarrollo de las sociedades con la participación igualitaria en su sistema dirigido a los cambios.
En respuesta a las teorías similares a esta, el enfoque Parsoniano y por extensión, de toda la teoría de sistemas políticos, permite tratar el problema de la legitimidad y de la eficacia, por su parte, Merkel (1996) y para Almond (1996), un sistema político es eficaz cuando sus estructuras internas, sean cuales fueren, logran dar cumplida respuesta a los retos que se les plantean. Este modo de abordar las transformaciones sistemáticas coloca en un plano de cierta igualdad tanto a actores como a estructuras.
Por lo tanto, un sistema político es el conjunto de instituciones y organizaciones, comportamiento, creencias, normas, actitudes y valores que mantienen el orden del que resulta una determinada, desigual y conflictiva distribución de unidades.
Las instituciones en dicho sentido trascienden las voluntades individuales al identificarse con la imposición de un propósito en teoría considerado como un bien social, su mecanismo de funcionamiento varía ampliamente en cada caso, aunque destaca la elaboración de numerosas reglas y normas que suelen ser poco flexibles y moldeables. El término institución de aplica por lo general a las normas de conducta y costumbres consideradas importantes para una sociedad, como las particulares organizaciones formales de gobierno y servicio público.